Archive for April, 2010

Aprobado el HR.2499 con el ELA

April 30, 2010

WASHINGTON – El pleno de la Cámara de Representantes federal le dio ayer un vuelco sorpresivo a la estructura del proyecto 2499 sobre el status político de Puerto Rico, al aprobar la legislación con una enmienda que incorporó el Estado Libre Asociado (ELA) en una posible consulta cara a cara con la estadidad, la independencia y la asociación soberana.

Haciendo énfasis en que no se trata de un proceso vinculante para el Congreso, la Cámara baja federal aprobó la medida (226-169), pero después de que la republicana Virginia Foxx logró la ratificación (223-179) de la legislación que agrega el ELA como alternativa en la segunda consulta.

“A Republic, If You Can Keep it.”

April 27, 2010

Benjamin Franklin

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Benjamin Franklin (Boston, 17 de enero de 1706Filadelfia, 17 de abril de 1790) fue un político, científico e inventor estadounidense.

Benjamin Franklin fue el decimoquinto hombre de un total de diecisiete hermanos (cuatro medio hermanos de padre y el resto hermanos de padre y madre). Su formación se limitó a estudios básicos en la South Grammar School, y sólo hasta los diez años (17141720). Primero trabajó ayudando a su padre en la fábrica de velas y jabones de su propiedad. Tras buscar satisfacción en otros oficios (marino, carpintero, albañil, tornero), a los doce años empezó a trabajar como aprendiz en la imprenta de su hermano, James Franklin. Por indicación de éste, escribe sus dos únicas poesías, “La tragedia del faro” y “Canto de un marino cuando se apresó al famoso Teach, también conocido por “Barbanegra el pirata”.

Abandonó este género por las críticas de su padre. Cuando tenía 15 años, su hermano fundó el New England Courant, considerado como el primer periódico realmente independiente de las colonias británicas. En dicho diario, Benjamin escribió sus primeras obras, con el pseudónimo de Silence Dogood (entrometido silencioso). Con él escribe sus primeros artículos periodísticos, de tono crítico con las autoridades de la época.

En 1723 se estableció en Filadelfia, pero en 1724 viajó a Inglaterra para completar y acabar su formación como impresor en la imprenta de Palmer. Allí publica Disertación sobre la libertad y la necesidad, sobre el placer y el dolor. Regresó a Filadelfia el 11 de octubre de 1726. Inicialmente trabajó como administrativo para Denham. En 1727, tras recuperarse de una pleuritis, co-fundó el club intelectual Junto, y al año siguiente estableció con su socio Meredith su primera imprenta propia. En septiembre de 1729 compró el periódico La Gaceta de Pensilvania, que publicó hasta 1748.

En 1730 contrajo matrimonio con Deborah Read, con la que tuvo tres hijos, William (1731), Francis (1733) y Sarah (1743). Publicó además el Almanaque del pobre Richard (17331757) y fue el encargado de la emisión de papel moneda en las colonias británicas de América (1727).

En 1731 participó en la fundación de la primera biblioteca pública de Filadelfia, y ese mismo año se adhirió a la masonería. En 1736 fundó la Union Fire Company, el primer cuerpo de bomberos de Filadelfia. También participó en la fundación de la Universidad de Pensilvania (1749) y el primer hospital de la ciudad. En 1763 se dedica a realizar viajes a Nueva Jersey, Nueva York y Nueva Inglaterra para estudiar y mejorar el Servicio Postal de los Estados Unidos. Pasó casi todo su último año de vida encamado, enfermo nuevamente de pleuritis. Sin embargo, no cesó en sus actividades políticas durante ese periodo. Finalmente, murió por agravamiento de su enfermedad en 1790, a la edad de 84 años.

Afortunadamente, tenemos mucha información sobre la vida y los puntos de vista de Franklin, debido a que a los 40 años comenzó a escribir su autobiografía (supuestamente para su hijo). Ésta fue publicada a título póstumo con el título de La vida privada de Benjamin Franklin. La primera edición vio la luz en París en marzo de 1791 (Memoires De La Vie Privée), menos de un año después de su muerte, y en 1793 estaba disponible la traducción al inglés (The Private Life of the Late Benjamin Franklin).

Es, quizás el ciudadano más famoso de Filadelfia.

Obra científica

Experimento de la cometa, que le llevó a inventar el pararrayos.

Su afición por los temas científicos dio comienzo a mediados del siglo XVIII, y coincidió con el comienzo de su actividad política. Estuvo claramente influido por científicos coetáneos como Isaac Newton, o Joseph Addison (especialmente sus obras Ensayo sobre el entendimiento de Locke y El espectador). En 1743 es elegido presidente de la Sociedad Filosófica Estadounidense.

A partir de 1747 se dedicó principalmente al estudio de los fenómenos eléctricos. Enunció el Principio de conservación de la electricidad. De sus estudios nace su obra científica más destacada, Experimentos y observaciones sobre electricidad. En 1752 lleva a cabo en Filadelfia su famoso experimento con la cometa. Ató una cometa con esqueleto de metal a un hilo de seda, en cuyo extremo llevaba una llave también metálica. Haciéndola volar un día de tormenta, confirmó que la llave se cargaba de electricidad, demostrando así que las nubes están cargadas de electricidad y los rayos son descargas eléctricas. Gracias a este experimento creó su más famoso invento, el pararrayos. A partir de ahí, se instalaron por todo el estado (había ya 400 en 1782), llegando a Europa en la década de los ’60. Presentó la teoría del fluido único (ésta afirmaba que cualquier fenómeno eléctrico era causado por un fluido eléctrico (la “electricidad positiva”), mientras que la ausencia del mismo podía considerarse “electricidad negativa”) para explicar los dos tipos de electricidad atmosférica a partir de la observación del comportamiento de las varillas de ámbar, o del conductor eléctrico, entre otros.

Franklin fue un prolífico científico e inventor. Además del pararrayos, inventó también el llamado horno de Franklin o chimenea de Pensilvania (1744), metálico y más seguro que las tradicionales chimeneas; las lentes bifocales, para su propio uso; un humidificador para estufas y chimeneas; uno de los primeros catéteres urinarios flexibles, para tratar los cálculos urinarios de su hermano John; el cuentakilómetros, en su etapa de trabajo en la Oficina Postal; las aletas de nadador, la armónica de cristal… Estudió también las corrientes oceánicas calientes de la costa Este de Norteamérica, siendo el primero en describir la Corriente del Golfo.[1]

En 1756 fue elegido miembro de la prestigiosa Royal Society, y en 1772 la Academia de las Ciencias de París le designó como uno de los más insignes científicos vivos no franceses.

Labor política

Su primera incursión en la política tuvo lugar en 1736, año en el que fue elegido miembro de la Asamblea General de Filadelfia. En 1747 organizó la primera milicia de voluntarios para defender Pensilvania, siendo nombrado miembro de la comisión de negociación con los indios nativos en 1749.

Participó activamente en el proceso de independencia de los Estados Unidos. Comenzó realizando diversos viajes a Londres, entre 1757 y 1775, como representante encargado de abogar los intereses de Pensilvania. Llegó a intervenir ante la Cámara de los Comunes en 1766.

Era sumamente inteligente, pero en lo absoluto cuidaba su imagen personal.

Participó de forma muy intensa en este proceso. Influyó en la redacción de la Declaración de Independencia (1776), ayudando a Thomas Jefferson y John Adams, y fue a Francia en busca de apoyo para continuar la campaña contra las tropas británicas. Allí fue nombrado representante oficial estadounidense en 1775, firmó un tratado de comercio y cooperación (1778) y alcanzó el cargo de Ministro para Francia.

Contribuye al fin de la Guerra de Independencia, con la firma del Tratado de París (1783). A partir de ahí, contribuyó a la redacción de la Constitución estadounidense (1787). En 1785 fue elegido gobernador de Pensilvania, y se dedicó de pleno a la construcción de la nación norteamericana. En 1787 comenzó a destacar su carrera como abolicionista, siendo elegido presidente de la Sociedad para Promover la Abolición de la Esclavitud, en el inicio más precoz de un largo proceso que desembocaría en la Guerra de Secesión.

Virtudes

Franklin buscaba cultivar su carácter mediante un plan de trece virtudes que desarrolló cuando tenía 20 años (en 1726) y que continuó practicando de una forma u otra por el resto de su vida. En su autobiografía lista sus trece virtudes como:

  1. Templanza: No comas hasta el hastío, nunca bebas hasta la exaltación.
  2. Silencio: Sólo habla lo que pueda beneficiar a otros o a ti mismo, evita las conversaciones insignificantes.
  3. Orden: Que todas tus cosas tengan su sitio, que todos tus asuntos tengan su momento.
  4. Determinación: Resuélvete a realizar lo que deberías hacer, realiza sin fallas lo que resolviste.
  5. Frugalidad: Sólo gasta en lo que traiga un bien para otros o para ti; Ej.: no desperdicies nada.
  6. Diligencia: No pierdas tiempo, ocúpate siempre en algo útil, corta todas las acciones innecesarias.
  7. Sinceridad: No uses engaños que puedan lastimar, piensa inocente y justamente, y, si hablas, habla en concordancia.
  8. Justicia: No lastimes a nadie con injurias u omitiendo entregar los beneficios que son tu deber.
  9. Moderación: Evita los extremos; abstente de injurias por resentimiento tanto como creas que las merecen.
  10. Limpieza: No toleres la falta de limpieza en el cuerpo, vestido o habitación.
  11. Tranquilidad: No te molestes por nimiedades o por accidentes comunes o inevitables.
  12. Castidad: Frecuenta raramente el placer sexual, sólo hazlo por salud o descendencia, nunca por hastío, debilidad o para injuriar la paz o reputación propia o de otra persona.
  13. Humildad: Imita a Jesús y a Sócrates.

Franklin no trataba de trabajar en todas ellas al mismo tiempo. En lugar de esto, él trabajaba en una y sólo una cada semana, “dejando todas las demás a su suerte ordinaria”. Aunque Franklin no vivió completamente según sus virtudes y, según el mismo admitía, incumplió sus preceptos muchas veces, él creía que el intentarlo lo hizo una mejor persona y contribuyó enormemente a su éxito y felicidad, por lo cual en su autobiografía (La vida privada de Benjamin Franklin), dedicó más páginas a este plan que a cualquier otro punto. Allí escribió: “Yo espero, por lo tanto, que alguno de mis descendientes pueda seguir el ejemplo y cosechar el beneficio”.[2

H.R.2499 – Puerto Rico Democracy Act of 2009

April 25, 2010

Official Summary

10/8/2009–Reported to House amended. Puerto Rico Democracy Act of 2009 – Authorizes the government of Puerto Rico:
(1) to conduct a plebiscite giving voters the option to vote to continue Puerto Rico’s present political status or to have a different political status;
(2) if a majority of ballots favor continuing the present status, to conduct additional such plebiscites every eight years; and
(3) if a majority of ballots favor having a different status, to conduct a plebiscite on the options of becoming fully independent from the United States, forming with the United States a political association between sovereign nations that will not be subject to the Territorial Clause of the Constitution, or being admitted as a state of the Union. Prescribes the eligibility requirements for voting in the plebiscite. Requires the Puerto Rico State Elections Commission to:
(1) certify plebiscite results to the President and Congress; and
(2) ensure that all ballots used for the plebiscite include the full content of the ballot printed in English. Requires the Commonwealth of Puerto Rico to pay all costs associated with such plebiscite (including the costs of printing, distribution, transportation, collection, and counting of all ballots).

Trasvase ideologico inadvertido

April 22, 2010

Trasvase ideológico inadvertido, segun los estudiosos, esta frase se utiliza para describir el proceso mediante el cual se introduce en un pueblo un conjunto de palabras con un significado aparente pero con un propósito escondido.
El propósito de introducir las palabras es el de invadir la mente del sujeto con unos conceptos de manera tal que no se dé cuenta. Palabras con sentido ideológico se presentan como si fueran parte del lenguage tipico de a diario. Asi, de forma sutil, se va creando en la mente del que escucha, un grado de receptividad a una idea extraña.
Así es que se empieza a hablar de la “prensa nacional” cuando realmente se quiere hablar de la prensa local. Se habla de “organizaciones nacionales” cuando realmente se trata de grupos locales. Y se va infiltrando el “nacionalismo” trasbastidores.
De igual manera, se presentan “lideres nacionalistas como si fueran héroes y se hacen campañas para que se ponga su nombre a carreteras, avenidas y escuelas. Por eso es importante desenmascarar a los que se presentan como paladines de la libertad.
Este articulo fue redactado originalmente por el grupo Acción para la preservación de la ciudadania americana.
http://perspectivaestadista.blogspot.com/search?q=trasvase+ideologico+inadvertido

Geopolítica

April 19, 2010

La Geopolítica es la ciencia que, a través de la geografía política, la geografía descriptiva y la historia, estudia la causalidad espacial de los sucesos políticos y sus futuros efectos.

Ciencia fundada por el geógrafo de origen sueco Rudolf Kjellén (18641922). En 1900 con su libro “Introducción a la geografía sueca” expuso los rudimentos básicos de la misma. En 1916produjo su libro más importante: “El Estado como organismo viviente” (“Der Staat als Lebensform”), donde el término geopolítica fue utilizado por primera vez. Los principios de dicha ciencia en el pensamiento geoestratégico habían sido tratados por el también geógrafo alemán Friedrich Ratzel. Según éste, los Estados tienen muchas de las características de los organismos vivientes. También introdujo la idea de que un estado tenía que crecer, extender o morirse dentro de “fronteras vivientes”, por ello tales fronteras son dinámicas y sujetas al cambio.

A principios del siglo XX varios geógrafos anglosajones amplían las reflexiones de Ratzel a problemas militares y geoestratégicos. Así geógrafos como el almirante estadounidense Alfred T. Mahan postulaban la importancia estratégica del dominio naval como clave para la dominación mundial (Quien domine el mar domina el comercio mundial; quien domine el comercio mundial domina el mundo) o el político Sir Halford John Mackinder, que desarrolló la teoría del Heartland (región cardial) o áreas pivote, grandes zonas continentales en las que su control facilitaría el dominio del mundo.

La geopolítica tuvo gran interés en la Alemania de principios del siglo XX y alcanzó una gran difusión durante el nazismo. El general alemán Karl Haushofer modernizó la geografía política, utilizándola como instrumento que justificaba la expansión territorial de Alemania durante el Tercer Reich y desarrollando las teorías de Ratzel del espacio vital (Lebensraum). De todas formas, existen ciertas actuaciones del régimen nazi que no se corresponden con las teorías de Ratzel y Haushofer, como la cesión del Tirol del Sur a los italianos, zona poblada en su mayoría población germana.

Países como RusiaChinaJapón dieron también gran importancia a esta ciencia durante los años 19301940 como camino para alcanzar un poder global. La utilización propagandística de la geopolítica acarreó, tras la derrota alemana, su descrédito y olvido, sobre todo en el ámbito académico. No obstante, otras personas, como militares o diplomáticos, siguieron interesándose por esta rama de la geografía. A partir de los años 1970 la geopolítica recuperó el interés perdido y ha vuelto a crecer actualmente al amparo de las tensiones internacionales surgidas. Conceptos como ejeestado tapón, países aliados, área comercial, etc., son términos geopolíticos comúnmente utilizados.

Tampoco se puede olvidar una nueva vertiente de la : el desarrollo de grandes compañías u organizaciones multinacionales de gran poder económico y político (algunas similares a muchos estados), que fomentan estrategias territoriales cercanas al estudio de la geopolítica (Geopolítica macroeconómica).

Assessing Obama’s nuclear weapons agenda

April 16, 2010

He listed the following aims in his Prague speech, in this order:

1. “The United States will take concrete steps towards a world without nuclear weapons… We will reduce the role of nuclear weapons in our national security strategy.”

2. “We will negotiate a new Strategic Arms Reduction Treaty with the Russians this year.”

3. “My administration will immediately and aggressively pursue US ratification of the Comprehensive Test Ban Treaty.”

4. “The United States will seek a new treaty that verifiably ends the production of fissile materials intended for use in state nuclear weapons.”

5. “Together we will strengthen the Nuclear Non-Proliferation Treaty [NPT]”

6. “We must ensure that terrorists never acquire a nuclear weapon.”

So, how far have these ambitions been achieved?

1. Reduce reliance on nuclear weapons

The Nuclear Posture Review, issued on 6 April, does “reduce the role of nuclear weapons” in US strategy by stating that they will be used only in “extreme circumstances” and not against non-nuclear states in compliance with their obligations under the NPT. The review also ruled out the construction of new US nuclear warheads.

It is debatable however whether the US has taken steps “towards a world without nuclear weapons” or has just taken steps to reduce its stockpile of and reliance on nuclear weapons, while retaining a massive arsenal.

2. Get new arms treaty with Russia

The new Start treaty with Russia has been achieved (albeit not quite “this year” as hoped) and was signed in Prague on 8 April. It cuts the number of deployed warheads by 30% to 1550 on no more than 700 launchers (missiles, planes, submarines) by 2017. It is probable that President Obama’s decision to abandon the anti-missile defence system (which came after his speech) helped the Russians to agree to this treaty. The “resetting” of relations with Russia is an important element in his nuclear agenda.

Both sides will now consider moving to further talks. These could include several thousand stockpiled warheads, which do not come under Start 2. More immediately, tactical nuclear weapons also remain to be discussed. The US still has an estimated 500 of these in Europe and the Russians have about 2000. Some way to go, therefore, on the “further cuts” President Obama envisaged.

3. Start ratifying test ban treaty

As with all US treaties, the Comprehensive Test Ban Treaty needs ratification by the US senate. However, the CTBT will probably take second place to the new Start treaty. Debate and ratification of that will take months and so the CTBT’s turn is unlikely to come this year, therefore after the next mid-term elections. The delay in agreeing Start 2 is having a knock-on effect. Will the senate agree to the CTBT? President Clinton failed to get it ratified in 1999. With the Start 2 deal now done, the senate might be more amenable, though any Republican mid-term gains could lessen its chances.

4. Push for fissile material treaty

A Fissile Material Cut-off Treaty remains elusive. The idea is to get an agreement to stop the production of material (weapons-grade uranium and plutonium) that can be used for nuclear explosions and make it verifiable. Last year, resisting pressure from the world’s nuclear weapons powers, Pakistan blocked a work-plan to take this forward. President Obama still has some hard negotiating to do on this.

5. Strengthen non-proliferation treaty

The issue of Iran’s nuclear programme is yet to be resolved

The NPT will be the subject of a conference in New York in May. The president’s aim is to strengthen it by getting more intrusive inspection procedures and by penalising those who are judged to violate the rules, like Iran, or who leave the treaty, like North Korea. He has no proposals, however, for those nuclear-armed states – Israel, India and Pakistan – who never signed up at all. To lessen the chances of states enriching their own uranium, as Iran is doing, he wants to set up an international fuel bank. He is also hoping to head off criticism that the nuclear-weapons states are not doing enough to disarm by pointing to the new Start treaty and to the other agenda items he laid out.

6. Secure nuclear materials

Nuclear security was the subject of the just-finished Washington summit. There is a four-year timeframe for this, but it has got seriously under way, building on work already achieved in clearing up the nuclear leftovers in former communist states. The fear identified is that terrorists will get hold of weapons-grade material and make a bomb. The answer proposed is that states should tighten their control over such material, often the by-product of civilian nuclear power, and agree and enforce relevant international conventions.

The Washington meeting did agree on a tightening of security and safeguards and produced some individual initiatives, but the test of the agreement will be in its implementation. A review conference will be held in 2012.

President Obama said in Prague: “Some argue that the spread of these weapons cannot be stopped, cannot be checked – that we are destined to live in a world where more nations and more people possess the ultimate tools of destruction. Such fatalism is a deadly adversary.”

His agenda, as can be seen, is being tackled. Whether it is ambitious enough is another argument.

Europeans demand more

A statement released to coincide with the Washington meeting from forty European statesmen and women supports the broad Obama nuclear plan but also suggests that more should be done.

It calls, for example, for a “weapons of mass destruction free zone” in the Middle East and for “urgent and more radical initiatives from the nuclear weapons states” to follow up the new Start agreement. http://www.rusi.org/ELN/statement/

America The Beautiful

April 15, 2010

America The Beautiful

O beautiful for spacious skies,
For amber waves of grain,
For purple mountain majesties
Above the fruited plain!

America! America!
God shed His grace on thee,
And crown thy good with brotherhood
From sea to shining sea!

O beautiful for pilgrim feet
Whose stern impassioned stress
A thoroughfare for freedom beat
Across the wilderness.

America! America!
God mend thine ev’ry flaw,
Confirm thy soul in self-control,
Thy liberty in law.

O beautiful for heroes proved
In liberating strife,
Who more than self their country loved,
And mercy more than life.

America! America!
May God thy gold refine
Till all success be nobleness,
And ev’ry gain divine.

O beautiful for patriot dream
That sees beyond the years
Thine alabster cities gleam
Undimmed by human tears.

America! America!
God shed his grace on thee,
And crown thy good with brotherhood
From sea to shining sea.

Information About This Song

Written by Katharine Lee Bates (1859-1929) as a poem after a trip to Pike’s Peak. It underwent a number of revisions before it became the current form. The music is not Ms. Bates work, but is actually from another song named “Materna.” (Samuel A. Ward in 1882). There were numerous contests to create alternate music to the song, but the Materna version is the one that stuck.

Katharine Lee Bates (1859–1929) grew up in Falmouth, Massachusetts. She attended Wellesley College in Massachusetts. Later, Bates became a professor of English at Wellesley College and went on to become the head of its English department.

Bates made a trip to Colorado in 1893, when she was thirty-three years old. A college in Colorado Springs invited her to teach for three weeks that summer. She was happy to make the trip, both to see new sights and for the employment.

The train stopped at Niagara Falls and in Chicago, where she saw the “alabaster” buildings of the 1893 World’s Fair. It passed through Kansas on the Fourth of July where she saw “amber waves of grain.” On arriving in Colorado Springs, she saw many other things that impressed her, like spectacular rock formations and Pike’s Peak. From the top of Pike’s Peak, she could see many miles of plains on one side and many miles of the Rocky Mountains on the other side. After climbing down, Katharine Bates began writing a poem about all of the sights she had seen on her trip. That poem became “America, the Beautiful.”

Two years later, Katharine sent the poem to a magazine called The Congregationalist, and it appeared in the Fourth of July issue. The melody we know today comes from a hymn called “Materna,” written by Samuel Augustus Ward in 1882. The words and music were first published together in 1910. This was one of the melodies to which the poem had been sung for years.

Samuel Ward was born on December 28, 1848, in Newark, New Jersey. He started playing the accordion when he was six years old, and by the age of sixteen, he was an organist at a church in New York City. Later, he owned a music store, played the organ at Grace Episcopal Church in Newark, and composed music.

Ward wrote the melody for “Materna” on his way home from a trip to Coney Island, an amusement park at a beach in Brooklyn, New York. The tune just popped into his head as he stood riding on the boat back to Newark. Unfortunately, he never got to hear his melody used for “America, the Beautiful.” The words and melody were first joined in November of 1904, and Samuel died on September 28, 1903.

Reclaman fin de la colonia

April 11, 2010

San Juan- Manifestantes reclamaron hoy ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Puerto Rico “el fin de la colonia”, a la vez que quemaron una copia de la Cláusula Territorial del Congreso norteamericano.

Los cerca de 500 manifestantes estuvieron encabezados por el ex presidente de la Cámara de Representantes José Aponte Hernández.

Los manifestantes, portando banderas estadounidenses –algunas con 51 estrellas simbolizando la anexión total de Puerto Rico–, demandaron a gritos “No más colonia, reclamamos igualdad”, destacando de ese modo el trato de “ciudadanos de segunda” que, alegan, Estados Unidos brinda a los puertorriqueños.

Durante la “Marcha por la ciudadanía y la igualdad”, convocada por el Consejo de Organizaciones Estadistas (COE), los asistentes reclamaron el derecho del pueblo puertorriqueño a elegir dos senadores y siete representantes al Congreso de Estados Unidos, así como a votar por el Presidente.

El ex magistrado del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Puerto Rico, Jesús Castellanos, fungió como orador principal de la protesta, durante la que reclamó “tomar el Tratado de París y hacerlo un rollito…”

Castellanos, quien de ese modo repudió que Puerto Rico se encuentre bajo el dominio colonial de Estados Unidos en virtud del acuerdo firmado con España que puso fin a la guerra entre ambas potencias en 1898, exhortó al pueblo a seguir adelante con la lucha por “alcanzar la igualdad como ciudadanos” de Estados Unidos.

El ex magistrado federal expresó, en un aparte con Inter News Service, la necesidad de celebrar un plebiscito para que “el pueblo se manifieste a favor de la estadidad, establecer una ley habilitadora para el periodo de transición (hacia la anexión total) y comenzar la lucha en el Congreso para que nos aprueben el ingreso a Estados Unidos”.

Los asistentes a la protesta, en la que había figuras del ala más ortodoxa del anexionismo como la ex senadora Miriam Ramírez de Ferrer, el líder de los veteranos de Vietnam Jorge Pedraza, Tiody de Jesús, viuda del fundador del Partido Nuevo Progresista (PNP) Luis A. Ferré, y el ex comisionado electoral Ramón Bauzá, además de Aponte Hernández y Castellanos, vociferaron que “cuando la injusticia se convierte en ley, la resistencia se convierte en deber”.

Aponte Hernández destacó que “el pueblo se puso de pie y ya estamos haciendo presencia”, ante lo que caracterizó como “discriminación contra los ciudadanos americanos residentes en la Isla”.

El representante a la Cámara restó importancia que la manifestación tuviera una asistencia menguada en comparación con la militancia del PNP, pues dijo que los 500 participantes simbolizaban que la gente ya se ha puesto de pie en contra de la discriminación que ejerce Estados Unidos contra sus ciudadanos en la Isla.

Aponte Hernández recordó que el 2 de marzo la administración de Luis G. Fortuño auspició una actividad en el Natatorio de San Juan, con motivo de la conmemoración de la ciudadanía estadounidense, donde la asistencia tampoco fue extraordinaria.

Ponencia del Dr. Ricardo Rosselló

April 8, 2010

Ponencia del Dr. Ricardo Rosselló ante la Comisión de Gobierno del Senado de Puerto Rico durante las vistas públicas relativas a la LEY DEL PLEBISCITO DEL PUEBLO PARA DECIDIR EL STATUS POLITICO FINAL DE PUERTO RICO

(Proyecto del Senado 1407 del 11 de febrero de 2010)
(descarga aqui: http://www.ricardorossello.com/Ponencia.pdf}


Para efectos del récord, soy el Dr. Ricardo Rosselló Nevares.

Agradezco a todos en el Senado de Puerto Rico, y especialmente en esta Comisión de Gobierno, la amable invitación que me extendieron para deponer en el día de hoy.
Respondiendo a esta gran oportunidad que me presentan, comparezco aquí para expresarme a favor de la aprobación inmediata del Proyecto del Senado número 1407.

Luego de leer con detenimiento este proyecto de ley, y tras haber ponderado las repercusiones históricas que conlleva la celebración de un plebiscito sobre el status político de la Isla antes de finalizar este año, puedo afirmar que finalmente llegó el momento para Puerto Rico.

Llegó finalmente el momento para decidirnos. Se acaban ya las once (11) décadas de espera.

El pueblo puertorriqueño ha madurado en su sabiduría; ha madurado en su cultura; y ha madurado en su desenvolvimiento dentro del entorno nacional e internacional, tanto cultural como económicamente.

En pocas palabras, Puerto Rico ha madurado en su historia…

Y esa madurez histórica que ha alcanzado nuestro pueblo clama por un nuevo contrato social para garantizar nuestro futuro.

Es hora de tomar el rumbo certero, lógico y próspero hacia la verdadera autodeterminación de nuestro pueblo.

Esta afirmación no tiene nada que ver con política partidista, sino con el ordenamiento social de nuestra gente.

Se trata de definir claramente la manera que queremos regir nuestro destino… de qué finalmente queremos ser como pueblo.

Se trata simplemente de una realidad histórica que todas las estructuras sociales a través de los tiempos han tenido que enfrentar.

Se trata de ciclos viejos que expiran y ciclos nuevos que surgen.

Aquel sistema innovador que en su día revolucionó al pueblo, con el pasar de los años, y por permutaciones naturales que experimenta la sociedad, pierde su vigencia… deja de rendir frutos… y tiene que alterarse para atemperarse a los tiempos.

Nacen entonces las nuevas ideas de cómo encarar el futuro… y empieza un nuevo movimiento social emergente… junto a un liderato visionario.

El nuevo movimiento o manera de pensar reta lo establecido… En cada caso, las clases dominantes del momento se sienten amenazadas y se enfrascan en el conflicto por mantener su hegemonía.

Un claro ejemplo de este ciclo de transformaciones lo vemos en la misma historia de Estados Unidos; la nación de la cual somos parte; una nación que surgió de mentes visionarias, humanistas… que percibieron el momento preciso para forjar una nueva sociedad rompiendo con los esquemas colonialistas limitantes que los ataban a la corona británica.

Utilizo este ejemplo porque Estados Unidos ha sido un proyecto novel en el desarrollo de la democracia del mundo moderno. Y su historia está atada a la nuestra.

La nueva Nación Americana se fundó bajo el precepto de que todos los hombres son creados iguales. Y aunque la aplicación real de esta filosofía se limitaba en un principio sólo a hombres blancos terratenientes, esa premisa de igualdad era – y aún sigue siendo – ampliamente aceptada como una verdad fundamental del sistema.

Con el pasar de los años y el arribo de cada vez más extranjeros, fue creciendo la Nación…
Y con cada ola de inmigrantes, llegaban a las costas americanas nuevas ideas, nuevas costumbres, nuevas maneras de hacer las cosas.

Los Estados Unidos de Andrew Jackson de los 1830 ya no eran los mismos que cuando Washington sirvió como el primer presidente. Surgía bajo Jackson un nuevo ciclo social en el cual los pioneros y los inmigrantes comenzaban a ejercer influencia con su voz y sus votos.

El número de “hombres creados iguales” aumentó.

Más tarde, bajo el presidente Lincoln, se abolió la esclavitud… y nuevamente vimos cómo cambiaron radicalmente los viejos preceptos de lo que se aceptaba socialmente dentro de lo normal y necesario para mantener las estructuras existentes.

El pueblo ya abría los ojos y se daba cuenta de que la esclavitud era realmente una aberración civil… La rechazó y se generó el movimiento para acabar con este trato inhumano e injusto hacia los afroamericanos.

Este movimiento transformista redundó en una Guerra Civil entre la vieja guardia que quería mantener su hegemonía en el sistema económico y social establecido bajo la esclavitud, contra los nuevos visionarios que aseguraban que, para forjar una nación más perfecta, había que tratar a todos sus ciudadanos con dignidad e igualdad.

Y así fue la democracia perfeccionándose, amoldándose a los tiempos, pasando de ciclo en ciclo, reanudando su contrato social, con la Nación avanzando junto a su historia.

El número de “hombres creados iguales” seguía aumentando.

El Estados Unidos al cual nos unimos en el 1898 cuando llegó la multiestrellada a las costas de Guánica también distaba mucho del país que presidían Jackson y Lincoln… como también dista mucho del Estados Unidos que preside hoy Barack Obama.

Cuando Guánica… las mujeres aún no tenían el derecho al voto…

Cuando Guánica… un afro-americano, aunque considerado hombre libre, no disfrutaba de los mismos derechos políticos y civiles que el hombre blanco.

Cuando Guánica… la Unión contaba con sólo 45 estados.

Cuando Guánica… Puerto Rico buscaba salirse de la relación opresora y colonial a la que estaba sometido bajo el régimen español…

Fue entonces que un puñado de visionarios puertorriqueños pidió ayuda de Washington para librarnos de ese colonialismo español.

Ahí comenzó un nuevo movimiento… un nuevo ciclo de transformación para nuestra gente… un nuevo conflicto entre las clases dominantes de la hegemonía existente y los que preveían una nueva era de desarrollo y progreso social para la Isla.

La élite colonial que dominaba las estructuras del poder insistía en que los puertorriqueños tenían que mantenerse como súbditos de la metrópolis mayor… y, por lo tanto, la actitud y el arraigo colonialista perduraron por muchos años…

Perduraron, pero siempre encontraron voces… como la del Dr. José Celso Barbosa… que reclamaban justicia social y derechos ciudadanos para nuestra gente.

Para estas mentes de vanguardia, no tenía ningún sentido ser parte de una nueva metrópolis si el puertorriqueño iba a seguir careciendo de participación activa y directa en los asuntos políticos y sociales que regían sus vidas.

La resistencia de las clases acomodadas a delegar sus poderes al pueblo se hizo patente, pero las realidades de las épocas forzaron poco a poco los avances cívicos y la participación democrática que pedía la sociedad.

Diecinueve años luego del arribo de las tropas americanas, se logró la ciudadanía americana… Para los años ‘40, ya teníamos el primer gobernador electo por el pueblo… y a principios de los ‘50 se ratificó la Constitución del ELA.

Ahí comenzó otro nuevo ciclo de mayor autonomía para el pueblo puertorriqueño.

Ese nuevo documento social – que ya casi cumple 60 años de existencia – respondía a unas necesidades precisas de nuestra sociedad en aquél entonces.

La igualdad dentro de nuestra democracia iba mejorando, aunque seguía incompleta.

Con el ELA, don Luis Muñoz Marín en realidad dio a nuestro pueblo sólo una autonomía parcial, sujeta por completo a los plenos poderes del Congreso. De hecho, nuestra constitución NO fue aprobada ni ratificada por el pueblo puertorriqueño sino por el Congreso, y SIN consultar a nuestra gente al respecto.

Además, ese pacto era – y sigue siendo – un pacto unilateral, diseñado para ser un pacto temporal de transición en lo que nuestro pueblo decidía si quería integrarse de lleno a la Unión Americana o si deseaba hacerse nación independiente.

En su célebre discurso del 4 de julio de 1948, en el cual abogaba por la creación de la nueva Constitución puertorriqueña, el propio Muñoz Marín indicó que:

“El pueblo de Puerto Rico debe autorizar con sus votos… que el Congreso por ley complete el gobierno propio de Puerto Rico hasta el punto en que eso sea posible, sin ser estado, en la estructura constitucional de Estados Unidos. O sea, que autorice al pueblo de Puerto Rico a hacer su propia constitución en la misma forma en que autoriza a los nuevos estados; que las relaciones económicas entre Puerto Rico y Estados Unidos continúen básicamente como hasta ahora… Además de eso, la misma ley del Congreso debe autorizar a la Legislación de Puerto Rico a someter a la votación plebiscitaria del pueblo, en cualquier momento en que la Legislatura juzgue que el desarrollo económico lo permite, la consulta de si el pueblo desea que se establezca la independencia o la estadidad.”

Mis amigas y amigos… nuestra Isla ha experimentado un cambio trascendental desde que se pronunciaron esas palabras en el 1948… y con este proyecto de ley, nuestra Legislatura está diciendo que ya hemos alcanzado el desarrollo que nos permite tomar las riendas de nuestro futuro.

Los logros de “Manos a la Obra”, ciertamente transformaron la economía puertorriqueña de una agraria a una manufacturera. Ese avance se consiguió transfiriendo cantidades inimaginables de recursos económicos y políticos a manos de grandes empresarios, que a su vez erigían las nuevas industrias que contrataban la mano de obra que se mudaba del campo a la ciudad.

La nueva estructura social parecía ser la solución mágica para el Puerto Rico de la segunda mitad del siglo XX. Pero pronto se hizo obvio que vendría una eventual degradación de un sistema basado en una economía de dádivas, y de incentivos contributivos sólo para empresas de fuera de la Isla, sin crear verdaderos incentivos para el empresario local, que es la espina dorsal de toda economía libre.

También es un sistema que lleva demasiados años fomentando la dependencia, especialmente la dependencia en programas de ayuda social de un gobierno paternalista, que no incentiva el espíritu de autosuficiencia y crecimiento de nuestra gente.

A esto se suma la condición política incompleta, fallida y hasta engañosa del ELA, diseñada desde un principio para ser transitoria… pero mantenida como permanente a fuerza de órdenes y dictámenes emitidos más allá de las estructuras democráticas por los círculos del poder.

Naturalmente, las voces vanguardistas que denunciaban los males del sistema seguían sumando adeptos. Un nuevo ciclo comenzaba.

En el 1968, con la victoria de don Luis A. Ferré como el tercer gobernador electo por los puertorriqueños, empezaron a verse los quebrantos del sistema mantenido por la hegemonía del pasado. Ya empezaron a oírse las voces del otro gran por ciento de la población que quería cosas distintas y más estabilidad política para asegurar nuestro progreso.

La hegemonía del pasado logró detener momentáneamente el avance de las voces progresistas… pero ya el molde se había roto… el pueblo se dio cuenta de que con el poder en sus manos se logra mucho más… se percató de que no vale la pena seguir dando vida a un sistema político que ya deja de responder a sus necesidades ciudadanas.

El empuje para crear un nuevo Puerto Rico se alza cada vez en contra las huestes colonialistas, las clases económicas dominantes y los políticos que buscan mantener sus plataformas intactas, los cuales insisten en mantener vivo el sistema actual para su beneficio.

Esa vida artificial que los círculos del poder le han inyectado al sistema actual ha tenido nefastas repercusiones para nuestra gente.

Hemos vivido demasiados años ya como un pueblo indefinido y carente de derechos. Se le llama “país” a lo que siempre ha sido y sigue siendo una colonia. Vivimos en un espejismo político porque por los pasados 60 años se le ha hecho creer al puertorriqueño que tiene autonomía, cuando la realidad es que vivimos bajo un sistema colonial subordinado.

Vivimos en un sistema basado en premisas fallidas, donde el ciudadano común, quien debe ser el verdadero soberano en cualquier democracia, carece de esa soberanía verdadera que le permite decidir su destino plenamente.

Además, el sistema sostiene una economía, y una sociedad entera, que NO podrá alcanzar todo su potencial hasta tanto logre romper con su mentalidad actual de dependencia y auto-limitaciones. Y eso es así, porque el ELA, de nuevo, fue diseñado para ser temporal y ha sido machacado tanto para tratar de hacerlo parecer permanente, que ya nadie lo reconoce.

Hacia finales de los años ‘80 y principios de los‘90, veíamos las señales de que nuestro sistema actual tocaba fondo. La criminalidad era rampante… la economía crecía a un anémico 1.2% anual… el desempleo alcanzó los dobles dígitos… el gigantismo gubernamental parecía imparable, como también lo era la fuga de talento… los sistemas de salud eran deplorables… y existía un sentido generalizado de impotencia y desasosiego en el pueblo.

Ya se notaba la fecha de expiración del ELA.

Tuvimos entonces un gran respiro entre el año ‘93 hasta el 2000. La gente vio que había que hacer las cosas de manera distinta si Puerto Rico iba a progresar de cara al siglo XXI.

Se hizo obra física y obra de justicia social, y se puso el poder nuevamente en manos del pueblo. Y con ese poder se le consultó al electorado sobre su preferencia en cuanto a su futuro político permanente, no colonial y no territorial.

En ambas consultas, se vio marcadamente que el sentir del pueblo se inclina hacia una unión más permanente con los Estados Unidos.

Pero en la pasada década, liderada por la hegemonía del pasado, vimos nuevamente cómo el gobierno apartaba al pueblo del progreso cívico que estaba logrando. La criminalidad subió nuevamente a cifras insostenibles… la economía se contrajo hasta el retroceso (una de sólo 5 economías en el mundo que mostró una contracción)… el desempleo subió a los dobles dígitos… el gobierno creció sin freno hasta el punto de abonar un déficit de $3 mil millones… la salud mental del pueblo siguió deteriorándose… y el espíritu de impotencia y desasosiego ha resurgido a niveles nunca antes vistos.

Se veía aún más claramente la fecha de expiración del ELA.

Y de ahí los resultados abrumadores en las últimas elecciones en contra del estancamiento y a favor de nuevas soluciones… de un nuevo futuro… de poner fin al deterioro del sistema colonial que se lleva sosteniendo en la Isla sólo para acomodar grupos selectos que ven su hegemonía amenazada por el verdadero progreso que puede lograr nuestro pueblo.

En pocas palabras, nuestro ciclo de indefinición social y cívica ya ha corrido su curso, y vemos claramente que el Puerto Rico de este siglo XXI quiere atemperarse a su realidad actual para culminar su desarrollo como entidad política.

NO podemos seguir dándonos el lujo de quedarnos rezagados en el ayer, sobre todo cuando estamos escuchando que el futuro nos toca a la puerta.

Por primera vez en décadas, el pueblo puertorriqueño llega a un acuerdo de súper mayoría en que la actual condición colonial de la Isla es inaceptable, tanto jurídica como moral y económicamente. Y con ese acuerdo, hemos dado como pueblo un gran paso en la dirección correcta para lograr nuestra autodeterminación real.

El colonialismo, no importa del color que lo pinten; los nombres con los que quieran disfrazarlo; o los millones de dólares que ciertos grupos sigan invirtiendo en mantenerlo vivo; sigue siendo colonialismo – y ese tipo de dependencia obligada y antidemocrática ha sido rechazada por nuestra gente aquí en la Isla, por nuestros conciudadanos, y por toda la comunidad internacional.

La inmensa mayoría de los males sociales que vivimos hoy, y que nos afectan a todos por igual, son un reflejo cristalino de que Puerto Rico necesita una transformación fundamental. Pero para lograr esta transformación que tanto le hace falta a nuestro pueblo, primero tenemos que definirnos como entidad socio-política.

Vamos al nuevo ciclo… vamos a establecer un nuevo contrato social.

No podemos crear el Puerto Rico próspero del mañana a menos que sepamos cuál es el verdadero Puerto Rico que estamos creando.

Es como el muchacho que ya maduró y aún sigue viviendo en casa de sus padres. A menos que tome la decisión de forjarse su propio futuro para progresar y hacerse de su vida propia, seguirá estancado en su situación de dependencia – muy cómoda, pero altamente limitante. Llega el momento en que el muchacho entiende que tiene que crecer y madurar; que mientras más tiempo se quede en casa de sus padres, se le hará más difícil lograr su autosuficiencia.

Igualmente, Puerto Rico no verá verdadero progreso económico, no podrá diseñar planes de verdadero futuro para mejorar la Educación, la criminalidad, los programas sociales, la transportación, la salud y los demás asuntos que nos conciernen a diario, a menos que demos como pueblo ese paso primordial hacia nuestra plena autodeterminación.

Vamos al nuevo ciclo… vamos a establecer un nuevo contrato social.

Tenemos que mirar al futuro construyendo sobre cimientos políticos sólidos y claramente definidos, que nos permitan desarrollarnos plenamente como pueblo en los años por venir. No podemos seguir construyendo sobre cimientos sociales que ya todos sabemos se están desboronando.

Llegó el momento de decidirnos… vamos a establecer un nuevo contrato social.

Llegó la hora de dar el salto grande que merece nuestro pueblo y que exigen los tiempos. Y el Proyecto del Senado 1407 presenta una oportunidad real para que nuestro pueblo, de una vez y por todas, tome la decisión inevitable que hemos postergado por demasiados años.

La Ley del Plebiscito del Pueblo para Decidir el Status Político Final de Puerto Rico, como se conoce este proyecto, establece de manera firme, clara y precisa las únicas dos opciones reales que tiene hoy por hoy el pueblo puertorriqueño para eliminar las restricciones civiles y socio políticas que le impone la Cláusula Territorial, y autodeterminar un status político soberano, bien sea como nación independiente o como estado federado de la Unión Americana.

La realidad del caso es que tenemos sólo dos opciones descolonizadoras verdaderas, aceptadas bajo la Constitución que nos rige y bajo las leyes internacionales: o nos hacemos independientes; o nos unimos de manera final, firme y plena a la Nación de la cual hemos sido parte por más de 111 años.

Actualmente somos la colonia más antigua del mundo, y estamos todos de acuerdo que esta aberrante condición ha limitado adversamente la capacidad de Puerto Rico de progresar económica y socialmente.

Más aún, seguir bajo un ELA años después de su fecha de expiración, sólo garantiza el retroceso de nuestro pueblo.

Respaldo, por tanto, el Proyecto del Senado 1407 porque entiendo que tenemos que llevar a Puerto Rico por un camino certero hacia un futuro de progreso político, económico y social.

Y eso sólo lo logramos adelantando con firmeza aquellas alternativas reales que nos permitan crear una sociedad puertorriqueña nueva, definida claramente como entidad política, libre de colonialismo, donde todos podamos gozar de todos nuestros derechos ciudadanos a plenitud, según se desprende de la propia esencia de nuestra democracia.

Ese nuevo Puerto Rico sólo lo podemos lograr ya sea bajo la independencia o bajo la estadidad.

No hay nada malo con votar a favor de la independencia. La independencia es un status digno, de verdadera autosuficiencia política, reconocido y ampliamente establecido en innumerables jurisdicciones en todo el mundo.

De hecho, hago un llamado sincero a todos los que verdaderamente creen en la independencia para Puerto Rico a respaldar también esta medida legislativa y, de aprobarse, salir en masa a votar de manera seria y responsable a favor de ese status que respaldan. Bajo la independencia, podremos hacer todo lo mencionado anteriormente y, como entidad política autónoma y soberana, podríamos ciertamente negociar un pacto de mutuo entendimiento y asociación con Estados Unidos, si eso es lo que el pueblo decide.

De otra parte, si el pueblo vota a favor de solidificar nuestra relación centenaria con Estados Unidos y convertiros en un estado federado soberano, entonces, como ciudadanos americanos que queremos seguir siendo, tendríamos garantizado el poder de votar por el Presidente y por el Vicepresidente.

Garantizaríamos igualmente el voto por todos los representantes en la Cámara y Senado federales que estarían legislando y tomando decisiones a favor de nosotros, sus constituyentes, los ciudadanos americanos de la Isla. De hecho, siendo estado, tendríamos tantos o más representantes en la Capital Federal que la mayoría de los estados actuales.

Esta representación plena que lograríamos en Washington es esencial porque pone el poder en manos de nuestra gente.

Votar por el Presidente y el Vicepresidente, pone el poder en manos de nuestra gente.

Tener representantes y senadores en el Congreso, electos por los puertorriqueños en la Isla y representando directamente a sus constituyentes en la Isla, pone el poder en manos de nuestra gente.

Y con el poder en sus manos, nuestra gente se garantizaría también la paridad de fondos y la igualdad de condiciones en todos los programas federales existentes que benefician a Puerto Rico. Esta paridad se traduciría a miles de millones de dólares adicionales inyectados a nuestra economía cada año, lo que nos permitiría eliminar los impuestos locales, o cuanto menos reducirlos a un mínimo inconsecuente.

Si vamos a seguir siendo ciudadanos americanos, como así lo ha expresado la abrumadora mayoría de los puertorriqueños, lo más lógico sería escoger la única opción de status político final que nos garantice verdaderamente todos los derechos inherentes bajo nuestra ciudadanía americana en igualdad de condiciones que el resto de nuestros conciudadanos.

Esa garantía sólo la logramos con la Estadidad. Conformarnos con menos sería negarles a nuestros hijos y nietos la prosperidad futura que merecen.

Obviamente, de presentárseme la oportunidad de expresarme en las urnas, yo pondría mi cruz bajo la opción de la Estadidad por las razones expuestas, y también por el hecho de que veo a Puerto Rico listo para asumir sus responsabilidades como estado pleno de la Unión.

Igualmente veo a Estados Unidos en una coyuntura histórica que le permitirá aceptar sus responsabilidades para con todos sus ciudadanos y para con su propia democracia.

Estados Unidos simplemente no puede seguir dándose el lujo de tener a 4 millones de sus ciudadanos careciendo de la debida representación que merecen tener en el Gobierno federal que rige sus vidas. Tampoco puede continuar discriminando en el trato que se les da a estos ciudadanos en los programas federales que rigen en el territorio.

Estados Unidos también ha alcanzado un hito altamente significativo en su trayectoria de pueblo tras elegir el primer presidente afro-americano en su historia, y tener a una mujer de descendencia puertorriqueña como Jueza Asociada del Tribunal Supremo. Esta nueva óptica nacional abre oportunidades como nunca antes al desarrollo pleno de la democracia americana permitiendo la participación activa en los asuntos nacionales a grupos que por años han permanecido marginados en el entorno político.

Como dije anteriormente: Es hora de comenzar un nuevo ciclo. Es hora de hacer futuro.

Tenemos en esta pieza legislativa una magnífica oportunidad histórica de impulsar una nueva norma de progreso para los puertorriqueños.

Respaldo este proyecto de ley porque entiendo que le permitirá al pueblo expresarse directamente sobre su preferencia de status en un plebiscito que establece claramente las opciones reales disponibles para la Isla. Y será el pueblo el que irá luego a Washington, con el poder de su voz expresada en las urnas, para exigir acción inmediata en cuanto a la consumación del status final de la Isla.

Repito, es hora de decidirnos y exigir nuestra verdadera autodeterminación.

Vamos con firmeza ante Washington a reclamar acción sobre los resultados que arroje este plebiscito, bien gane la estadidad o la independencia.

Lo importante es que el pueblo puertorriqueño se exprese, se levante, tome el poder en sus manos y le diga claramente a Washington la decisión que ha tomado en cuanto a su futuro político.

Tengamos muy presente, sin embargo, que los derechos civiles, nuestra autodeterminación y el progreso socio-político que buscamos NO nos llegarán de la nada, no caerán del cielo, ni tampoco se nos van servir en bandeja. Tenemos que luchar y trabajar con determinación y decisión para lograrlos. Tenemos que levantarnos y salir a buscarlos.

Si algo, entre tantas cosas, aprendí bien de mi padre es que: “La Patria no se hace hablando, ¡la Patria se hace trabajando!”

La patria necesita de todos nosotros ahora. Liberémosla de su condición colonial. Démosle la oportunidad de progresar y prosperar. Démosle a nuestro pueblo el verdadero poder de tomar sus propias decisiones. Démonos todos el derecho a ser – por primera vez en 500 años – una democracia íntegra y sin limitaciones.

Los que de verdad queremos una transformación fundamental para Puerto Rico, los que queremos que nuestra Isla logre un destino lúcido y certero, tanto independentistas como estadistas y sí, también los estadolibristas que, al igual que Muñoz Marín, piensan que debe “someter[se] a la votación plebiscitaria del pueblo… la consulta de si el pueblo desea que se establezca la independencia o la estadidad”; los invito a todos a trabajar al unísono para darle paso a este histórico voto que nos llevará de manera definitiva hacia la descolonización y hacia ese nuevo contrato social del cual todos nos vamos a beneficiar.

Hago también un llamado a la nueva clase emergente que está forjando el nuevo ciclo de progreso político para Puerto Rico… entiéndase nuestros servidores públicos, policías, maestros, la juventud, los trabajadores del sector privado, madres y padres de familia, los dueños de pequeños y medianos negocios, nuevos empresarios, y todos los puertorriqueños que cada vez se percatan más que el sistema actual los margina, los limita, y minimiza sus oportunidades de progreso… vamos todos unidos a levantarnos y exigir que se le dé a nuestro pueblo el poder político y cívico que ha carecido durante toda su historia.

Hemos madurado como pueblo; hemos abierto los ojos; y tenemos que aprovechar la oportunidad democrática que se nos presenta para empezar a disfrutar del progreso socio-político que tanto nos hace falta.

Con la aprobación de esta medida, el poder de transformar positivamente a Puerto Rico se pone en manos de todos los puertorriqueños.

Recomiendo, por tanto, que el Senado de Puerto Rico dé paso al Proyecto 1407 y ejerza sus buenos oficios para que, antes de finalizar este año 2010, se celebre el plebiscito que habrá de dar comienzo a un brillante nuevo capítulo de la historia de nuestro pueblo.

Muchas gracias.

Jefes de Agencia no responden a ORHELA

April 2, 2010

Por Inter News Service

EL VOCERO / ArchivoEL VOCERO / Archivo

San Juan – El director de la Oficina de Recursos Humanos del Estado Libre Asociado (ORHELA), Samuel Dávila Cid, reiteró a los jefes de las agencias afectadas por la Ley 7, por tercera ocasión, que deben someter la información de los empleados cesados para que formen parte del registro de elegibles en caso de reclutamiento de personal.

En el memorando especial 4-2010, Dávila Cid reitera que el estatuto establece que “los empleados cesanteados, serán incluidos en un registro de elegibles a ser preparado por ORHELA, por el término de un año a partir de la fecha de su cesantía. En dicho registro figuraran el nombre del empleado, el puesto que ocupaba al momento de su despido y su antigüedad.”

Sin embargo, aparentemente los funcionarios no han cumplido con la responsabilidad de informar a la agencia, porque Dávila Cid afirma con énfasis en la comunicación que, “nuevamente, apercibimos a cada jefe de agencia, y los empleados que éste haya designado, para tales propósitos, la responsabilidad de entrar con exactitud y corrección los datos requeridos en el sistema para completar la información en el Registro”.

Según explicó en el memorando especial “tienen que completar la información requerida por dicho Registro no más tarde de los 15 días siguientes a la fecha de notificación del documento. Además, en ese mismo término de tiempo deben enviar copia de dichas cartas a ORHELA”.

Dávila Cid le recordó a los jefes de agencias que la primera comunicación sobre esta responsabilidad se emitió en la carta normativa 1-2009 y en memorandos especiales sobre la obligación y el procedimiento a seguir para incluir los despedidos en el registro de elegibles.

Previo al más reciente memorando especial, ORHELA emitió el 28 de octubre de 2009 una comunicación similar como segundo recordatorio.

En el documento, fechado en el mes de marzo, no se establece qué agencias han incumplido con el proceso.